Vale. Los controladores son unos abusones que se aprovechan de su posibilidad de
chantajear a todo el país para obtener unos beneficios exagerados. Que conste que a mí me
da el pálpito de que la mayoría de la gente está mucho más indignada por lo mucho que
ganan que por las burradas que hacen. Seguramente les envidian las dos cosas, lo del
sueldo y la capacidad de joder a sus jefes en cuanto les sale del moño. De acuerdo. ¿pero
solo ellos son los chantajistas, los aprovechados, los gandules?
Enseguida, los listos empiezan a acordarse del Sepla y los pilotos, o de los
maquinistas de Renfe, o de los basureros que dejan la ciudad hecha un asco, o cosas así. Y
es que en esta sociedad parece que solo los trabajadores son los malos.
Pero hay otros que hacen cosas más fuertes. ¿Os acordáis de la huelga de los jueces,
no hace tanto tiempo? ¿No fue tan ilegal como el plante de los controladores, no fue un
abuso de poder? Pero el gobierno no dijo ni pío ni habló de la hoy famosa alarma. A nadie
se le ocurrió que se les pidieran responsabilidades por detener uno de los mecanismos
básicos del estado de derecho porque querían, aparte de algunas otras cosas, subirse el
sueldo. Se corrió un tupido velo sobre el pulso que los jueces le echaron al poder ejecutivo
(que, además, ganaron de corrido).
¿Verdad que fue una cosa grave? Pues veréis, hay cosas peores. Resulta que unos
señores que ganan infinitamente más que los controladores o los pilotos, que además no
arriesgan sus vidas ni su dinero nunca, que son los culpables de la crisis y que se permiten
el lujo de apretarle las tuercas a todo el país para que suelte la mosca, le mandan una carta
al rey para que se salte el orden constitucional, a lo que el monarca obedece sin rechistar,
se reúnen con Zapatero y le exigen (y le imponen) que de una vez por todas se cargue los
pocos derechos que les van quedando a los trabajadores de este país. Encima, quedan como
unos señores, agasajados y vitoreados, todo esto aprovechándose que son los que manejan
los famosos mercados, que esto sí que es chantaje de los buenos.
Nadie les ha llamado abusones, nadie se ha quejado, nadie va a reclamar nada, a
todo bicho viviente le parece de perlas que se forren a costa de los más débiles, y todo el
país se apresta a seguir sus interesados consejos. Son los burgueses. Y todos tan contentos.
Conclusión: Si a jueces y a empresarios se les puede tolerar cosas como éstas,
¿porqué a los controladores no? Vale, también son unos aprovechados, pero menos,
bastante menos, no tenéis más que comparar.
Juan García Caselles
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