domingo, 19 de diciembre de 2010

LA CAZA DEL CONTROLADOR

Vale. Los controladores son unos abusones que se aprovechan de su posibilidad de
chantajear a todo el país para obtener unos beneficios exagerados. Que conste que a mí me
da el pálpito de que la mayoría de la gente está mucho más indignada por lo mucho que
ganan que por las burradas que hacen. Seguramente les envidian las dos cosas, lo del
sueldo y la capacidad de joder a sus jefes en cuanto les sale del moño. De acuerdo. ¿pero
solo ellos son los chantajistas, los aprovechados, los gandules?
Enseguida, los listos empiezan a acordarse del Sepla y los pilotos, o de los
maquinistas de Renfe, o de los basureros que dejan la ciudad hecha un asco, o cosas así. Y
es que en esta sociedad parece que solo los trabajadores son los malos.
Pero hay otros que hacen cosas más fuertes. ¿Os acordáis de la huelga de los jueces,
no hace tanto tiempo? ¿No fue tan ilegal como el plante de los controladores, no fue un
abuso de poder? Pero el gobierno no dijo ni pío ni habló de la hoy famosa alarma. A nadie
se le ocurrió que se les pidieran responsabilidades por detener uno de los mecanismos
básicos del estado de derecho porque querían, aparte de algunas otras cosas, subirse el
sueldo. Se corrió un tupido velo sobre el pulso que los jueces le echaron al poder ejecutivo
(que, además, ganaron de corrido).
¿Verdad que fue una cosa grave? Pues veréis, hay cosas peores. Resulta que unos
señores que ganan infinitamente más que los controladores o los pilotos, que además no
arriesgan sus vidas ni su dinero nunca, que son los culpables de la crisis y que se permiten
el lujo de apretarle las tuercas a todo el país para que suelte la mosca, le mandan una carta
al rey para que se salte el orden constitucional, a lo que el monarca obedece sin rechistar,
se reúnen con Zapatero y le exigen (y le imponen) que de una vez por todas se cargue los
pocos derechos que les van quedando a los trabajadores de este país. Encima, quedan como
unos señores, agasajados y vitoreados, todo esto aprovechándose que son los que manejan
los famosos mercados, que esto sí que es chantaje de los buenos.
Nadie les ha llamado abusones, nadie se ha quejado, nadie va a reclamar nada, a
todo bicho viviente le parece de perlas que se forren a costa de los más débiles, y todo el
país se apresta a seguir sus interesados consejos. Son los burgueses. Y todos tan contentos.
Conclusión: Si a jueces y a empresarios se les puede tolerar cosas como éstas,
¿porqué a los controladores no? Vale, también son unos aprovechados, pero menos,
bastante menos, no tenéis más que comparar.
Juan García Caselles

SABÍAS QUE AENA TIENE UN “AGUJERO NEGRO” POR INVERSIONES EN INFRAESTRUCTURAS DE 12.000 MILLONES DE EUROS?

"¿(Parece mucho, ¿verdad? Pues son más: son casi 13.000).
¿Sabías que sólo los intereses de esa deuda ya alcanzan los 800.000 euros diarios?

¿Sabías que, antes de la llegada de este gobierno al poder, no sólo no había tenido nunca déficit alguno, sino que siempre había generado grandes beneficios?

¿Sabías que las inversiones en infraestructuras de este gobierno han correspondido a obras adjudicadas siempre a las mismas tres empresas afines al PSOE, una de ellas del ministro Blanco (“Grupo San José”)? Esto último no creo que extrañe a nadie.

Lo que sigue, en cambio, sí que debería preocuparnos (y mucho):

¿SABÍAS QUE, A CONSECUENCIA DEL ABULTADO DÉFICIT, Y POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA, ESTE AÑO -2010- AENA NO TIENE DINERO PARA PAGAR A SUS ACREEDORES EXTRANJEROS, Y QUE LA BANCA EXTRANJERA PUEDE EJERCER SU DERECHO DE EMBARGO SOBRE NUESTRA RED DE AEROPUERTOS NACIONALES?

¿Sabías que -del montante de la deuda- 9.000 millones fueron financiados por bancos españoles y 3.000 millones directamente por bancos extranjeros; pero que los bancos españoles -para mantener su liquidez- al ver que el montante aumentaba, fueron emitiendo deuda y obligaciones que vendieron en el mercado internacional (lo cual es una práctica habitual en banca)?

¿Sabías que apoderarse de la red de aeropuertos de un país turístico es un negociazo muy apetitoso, y que poderosas corporaciones estadounidenses y del Reino Unido ya han iniciado acciones para asumir la deuda de Aena (so pena de que sus bancos ejerzan apremio de embargo) y quedarse así con la mayor tajada que puedan sacar?

¿Sabías que -probablemente por eso- empresas americanas “de consultores” (como las que trabajan en Irak haciendo el trabajo más sucio) trabajan con Fomento y con Aena (McKinley), y que han diseñado sus “Planes de Actuación”, obligándoles a una hoja de ruta para quedarse con la gestión de nuestros aeropuertos “legalmente”, a cambio de evitar el escándalo público de un embargo internacional que acabaría con este gobierno?

¿Qué seguridades y promesas dio Salgado en secreto en Londres (a los representantes de qué empresas) para que el Financial Times dejase de tildar a España como “país con riesgo de insolvencia”?

¿Te suena ahora a cuál de las más jugosas “insolvencias” se refería? ¿Y por qué precisamente el Reino Unido estaba tan interesado en hacer pública nuestra “insolvencia” (si no nos doblegábamos a las pretensiones de sus empresas sobre nuestro patrimonio, claro)?

¿Por qué crees que -entre otros motivos- tuvo que intervenir el Rey para pedir a las fuerzas políticas un consenso “ante la gravedad de la situación”?

¿Sabías que la red de aeropuertos nacionales es una propiedad pública, patrimonio de todos los españoles, y que ahora (con el “Plan de Privatización”) la vamos a perder?

¿Sabías que nuestros aeropuertos no nos habían costado a los ciudadanos españoles ni un céntimo porque se pagaban en su totalidad con las ganancias de Aena (que, a su vez, provenían de las compañías aéreas que vuelan a -y sobrevuelan- nuestro país)?

¿Sabías que el sueldo de los controladores -por escandaloso que sea- tampoco le ha costado un céntimo al contribuyente porque se paga en su
totalidad también con esas ganancias?

¿Sabías que los propios controladores habían ofrecido a la comisión “negociadora” de Aena, en abril de 2009, reducir sus retribuciones un 25% (y así consta en acta) y Aena lo rechazó “por no considerarlo interesante” (y nueve meses después, el Sr. Blanco se pavonea diciendo que va a bajarles el sueldo un 25%, como si fuese idea suya)?

¿Sabías que el plan de privatización de Fomento incluye a las Comunidades Autónomas, para que -salvo Madrid y Barcelona- se queden con los aeropuertos pequeños (no rentables), que tendrán que ser financiados a partir de ahora con dinero de los contribuyentes (cuando hasta ahora ningún aeropuerto -grande ni pequeño- nos costaba dinero a los contribuyentes)?

¿Sabías que para los grandes aeropuertos rentables el paquete accionarial reservado a las corporaciones locales es ridículamente pequeño (ni siquiera da para satisfacer a los “poderes económicos” locales) y los inversores extranjeros se llevan “la parte del león”?

¿Sabías que Fomento pretende tranquilizar a la opinión pública declarando que conservará “en todo momento” la titularidad de los aeropuertos, cuando tal cosa no sirve a efectos prácticos para nada y lo que hace es perder -total y absolutamente- cualquier capacidad de gestión sobre los mismos, ahora y para siempre?

¿Sabías que el gobierno tiene “intimidado” al Partido Popular en todo este asunto porque la política de fuertes inversiones en infraestructuras comenzó cuando Álvarez Cascos era ministro?

¿Sabías que, en realidad, dicho argumento no tiene ningún peso porque, cuando el PP perdió las elecciones, dejó en Aena las cuentas claras y había superávit contable en Caja?

¿Sabías que el gobierno tiene de su lado a los nacionalistas catalanes en todo este proceso porque les tiene prometida una jugosa parte en el
reparto de la “tarta” de El Prat?

¿Sabías que cuando el ministro de Fomento dice que “no tiene nada en contra de los controladores” está diciendo la verdad porque -en realidad- sólo los está utilizando como pantalla de humo para que la opinión pública no se percate de lo que está sucediendo entre bambalinas hasta que sea demasiado tarde?

¿Sabías que, por eso, Aena necesita que los controladores se pongan en huelga o que, cuando menos, parezca que lo están (huelga “encubierta”)
para que el foco mediático siga sobre ellos y toda su arriesgada campaña de distracción siga funcionando?

¿Sabías que, por eso, en el departamento de RR.HH. de Aena nos obligan a programar los turnos de los controladores -sobre todo para Semana
Santa- intencionadamente mal para que falte personal, o se saturen los sectores, y haya que poner demoras y se cree un caos?

¿Te explicas ahora cómo es posible que al frente de Fomento, en vez de poner a un ingeniero de carrera -que hubiese sido lo normal-, hayan puesto a un hombre sin estudios pero que ha sido durante años el portavoz del PSOE, “ingeniero” de la comunicación, experto en ocultar y manipular información a su conveniencia, maestro en campañas de prensa, en campañas de difamación, en campañas de “acoso y derribo mediatico

miércoles, 8 de diciembre de 2010

NO CONTROLES

¿Sabíais que el aeropuerto de Londres-Stansted es el más moderno de los cinco aeropuertos de Londres? ¿Sabíais que la terminal fue diseñada por Norman Foster; que es una estructura oblonga de cristal con techo flotante en forma de pirámides invertidas que proporciona una cantidad insólita de luz natural al interior, y que además da la impresión de ser un cisne levantando el vuelo?
¿LO SABÍAIS?
Yo tampoco. Pero ahora sí lo sé, porque llevo más horas metido en esa terminal de las que he pasado metido dentro de una mujer en todo lo que va de año.
Y me ha dado tiempo de documentarme sobre unas cuantas cosas más, aparte de sobre la construcción de este aeropuerto, que como bien dice el maestro Yuri, bien podría llamarse Cambridge-Sur, porque está bastante más cerca de Cambridge que de Londres. Razón por la cual no he aprovechado el tiempo perdido para darme una vueltecita por la National Gallery.
En lugar de eso, me he agenciado un enchufe, y he estado diecisiete horas pegado a la pantalla del ordenador. He escrito medio capítulo de una serie, me he visto una película que no conocía y que el amigo Roberto Goñi me recomendó encarecidamente, Sweet Smell of Success; me he comprado en Amazon On Film Making, el libro que escribió su director, Alexander Mackendrick; he perdido el tiempo con Facebook, Twitter, etcétera… y he indagado un poco sobre la postura de los controladores aéreos.

Hace unas horas estaba muy cabreado con los controladores aéreos. Mucho. Luego recordé que, en una huelga, la razón siempre la tienen los huelguistas. Y es que no sé ustedes, pero yo todavía no conozco a nadie absolutamente que decida ir a la huelga (o ya puestos, a la cárcel) sin tener un buen motivo para ello.
Y entonces decidí hacer un ejercicio imprescidible, fundamental para un guionista: ponerse en el lugar de todos los personajes. Para un espectador, en las películas hay buenos y malos. Para un guionista, no. Para un guionista hay gente con posturas encontrados, con motivaciones irreconciliables. Gente en conflicto. Pero un buen guionista no toma partido. Un buen guionista trata de entender y hacer entender los motivos de cada persona por hacer lo que hace. Creo que ahora, después de indagar la postura de los controladores, he conseguido entender sus motivos. Y los del Gobierno. Voy a ver si consigo hacérselos entender a los lectores, al menos tal y como yo los veo.
Lo cierto es que sigo muy cabreado con los controladores aéreos. POR NO HABER CONTRATADO A UN GUIONISTA que les hiciera un buen documental.
Porque realmente merece un documental, el asunto. Que en España, en el año 2010, haya empleados públicos trabajando 28 días al mes; sin permisos de maternidad; con cambios de turno arbitrarios y sorpresivos; haciendo más horas extra de las que permite la ley; teniendo que trabajar 1670 horas al año independientemente del tiempo que estén de baja (¿qué pasa si te operan de algo chungo y estás tres meses en cama? ¿Luego NO SALES DEL CURRO EN NUEVE MESES?)… Todo eso es para hacer un documental. Pero si además resulta que esos empleados son los que, básicamente, manejan las vidas de cientos de miles de personas cada día… Eso es para echarse a temblar.
Si esto fuera una película, y lamentablemente no lo es, estaría clarísimo quién es el malo: el Gordon Gekko de turno que tiene todas las papeletas para quedarse con AENA cuando el Gobierno la privatice. Ése es el que estaría tirando de los hilos -si esto fuera una película, quiero decir- para que Fomento y Presidencia hicieran algo tan increíblemente bestia como decretar el estado de alarma por primera vez en la historia de la democracia española.
Si esto fuera una película, la decisión de Blanco y Rubalcaba de aprobar precisamente el viernes que empieza el puente un decreto en el que, básicamente, se cagan en los derechos laborales de los controladores, sería una pura y simple provocación, una estrategia calculada para provocar este caos. Una jugada que les permita aparecer ante la opinión pública como unos salvapatrias que no paran mientes en llamar al Ejército para salvar la situación.
¿Saben a qué me recuerda esto? No a una película, sino a un episodio real de la historia de la democracia española: la elección de Jesús Gil como alcalde de Marbella. ¿Recuerdan lo que hizo ese tipo la noche en que salió elegido? Se fue a dar una vuelta por la zonas de copas y se puso a insultar a la gente: que si chorizos, que si gentuza, que si escoria, que si voy a limpiar esta ciudad… Naturalmente, se montó un altercado. La gente le tiró de todo, le escupió… Tuvo que salir de allí escoltado por la policía.
¿Qué dijo Jesús Gil antes de montar en el coche? “Acabo de demostrar que sois unos alborotadores, y que hay que limpiar esta ciudad”. Que es exactamente lo que hizo.
Si esto fuera una película, que no lo es, alguien en Moncloa habría puesto ese episodio como ejemplo de la estrategia a seguir con los controladores. Y a Zapatero le habría encantado.
Mucha gente está recalcando la mala leche de los controladores al elegir precisamente el viernes que empieza el puente para montar este embolado. Y nadie quiere darse cuenta de que HA SIDO EL GOBIERNO QUIEN HA EMPEZADO, aprobando precisamente el viernes que empieza el puente un decreto alucinante, que pasará a la historia de la indignidad política y que será materia de estudio sobre legalidad laboral.
Si esto fuera una película, habría un final feliz sacado de la manga. Pero no lo va a haber. El final va a ser el mismo que el de la crisis de los controladores de Reagan: despidos masivos, vidas destrozadas, y privatización al canto. La opinión pública, borrega y estúpida como siempre, se olvidará del asunto, aliviada porque nadie le va a volver a joder las vacaciones. Los medios de comunicación, comprados y domesticados como Dios manda, mirarán para otro lado. Dentro de cinco o seis años, cuando el asunto llegue al Constitucional -y llegará- se demostrará que los decretos de ayer eran ilegales, pero para entonces ya dará igual.
Y sólo será dentro de un par de décadas cuando la gente comprenda lo que está pasando aquí: que el Gobierno de Zapatero ha decidido tunear las leyes, despreciar los derechos laborales, y hundir la vida de 2.000 trabajadores cualificados, con dos objetivos: primero, legitimar ante la opinión pública la privatización de AENA y el desmantelamiento salvaje de un colectivo que no ha querido pasar por el aro; y segundo, no reconocer que llevan años con una estrategia equivocada, cruel y, por cierto, carísima.
Porque pensemos una cosa: ¿Cuánto habría costado hacer las cosas bien? El único problema aquí es que hay pocos controladores. Repitan conmigo: HAY POCOS CONTROLADORES. El tráfico aéreo de España ha crecido una barbaridad en los últimos años. AENA ha reaccionado reduciendo a una cuarta parte el número de controladores nuevos incorporados. Resultado: HAY POCOS CONTROLADORES. Para poder mantener el tráfico aéreo, se les ponen un mogollón de horas extra. Los tipos no quieren hacer tantas horas extra, entre otras cosas porque su profesión implica una responsabilidad bestial, y un nivel de estrés incomparable. Así que presionan para cobrar esas horas extra a precio de oro.
En este punto, cualquier empresario o político con dos dedos de frente, habría decidido formar a más controladores. Pero ¿qué hace el Gobierno de Zapatero? Les sube el precio de las horas extra hasta niveles astronómicos… y luego agarra las cifras y se va a la prensa a decir: “mirad la barbaridad que cobran, estos señoritos”. ¿Se puede ser más demagogo? ¡Si cobran eso, es porque el Gobierno se lo ha dado! Repitan conmigo: HAY POCOS CONTROLADORES.
Entre las leyendas urbanas que el Gobierno ha hecho circula con la inestimable ayuda de sus medios de comunicación títeres, está no sólo los supuestos sueldos astronómicos de los controladores, sino también un pretendido poder para impedir que se abran más plazas de controladores. ¡Y la gente se lo cree! Pero ¿qué clase de hipnosis colectiva hay con este asunto? ¿En serio creen que existe un colectivo de empleados públicos que puede IMPEDIR QUE CONTRATE A MÁS EMPLEADOS PÚBLICOS? ¿Y con qué objetivo? Todas las reclamaciones de los controladores en los últimos años son sobre sus condiciones laborales: quieren trabajar en turnos razonables, quieren poder planificar sus vacaciones como todo el mundo, y quieren trabajar un número de horas razonables, tipo… no sé, 40 a la semana. ¿Cómo se consigue eso? Pues contratando a más controladores, claro. Porque, no sé si lo he dicho ya, pero HAY POCOS CONTROLADORES.
¿En qué cabeza cabe que estos tipos estén impidiendo lo que, a todas luces, es la única solución a su problema?
Si AENA no forma a más controladores, es porque AENA no quiere. En fin, si Fomento puede colocar a coroneles a dirigir el tráfico aéreo, algo me dice que también podrá convocar plazas de controlador. Claro que… si en la agenda oculta del Gobierno estuviera la privatización de AENA… Caramba, ¿no tendría mucha lógica que antes tratase de limitar lo más posible el número de plazas públicas en el sector?
Llevo 24 horas largas en este aeropuerto. Estoy cansado, ojeroso y contracturado. Pero cuando me monte por fin en un avión, quiero pensar que la persona que le da pista no es un tipo alienado, amenazado, insultado en la televisión y sometido a disciplina militar. Quiero que sea un tipo cualificado, bien pagado, bien dormido y orgulloso de su trabajo.
Por cierto, creo que todo lo que he dicho sobre los controladores se podría aplicar, en un 90%, a la problemática de la Guardia Civil.
Y ahora les dejo con un par de citas de opiniones de ésas que no aparecen en los periódicos ni en las televisiones, pero que se encuentran en dos minutos de googleo… si es que uno quiere encontrarlas. Una es del blog Sinergia sin Control, y la otra ha sido escrita por la controladora aérea Cristina Antón.
Del blog Sinergia Sin Control:
(…) El precio de la hora extra, a lo largo de los años, ha subido a precios absurdos; si un controlador dice “mira, no quiero hacer más horas, que si no, no tengo vida familiar” y se le dobla o triplica o decuplica el precio de la hora extra, o más, al final, acabará por echar dichas horas. Eso condujo a que el sueldo de los controladores, gracias a que AENA no quería (o no podía) cubrir la plantilla de manera normal, se disparase gracias a las horas extras.
Y aquí entró el gobierno y en esencia, Pepiño, el ministro mediático; cual Robin Hood de las Cortes, encuentra en los controladores un objetivo fácil para señalarles: “mira lo que cobran, mira cómo se quejan mientras hay gente en el paro; no mires ni a Fomento ni a AENA, que son los que han provocado esta situación”. Y así, Fomento modifica las horas laborales, reduce las horas extra máximas… como un modo de bajarles el sueldo; sin darse cuenta de que si las horas extras se hacían, no era por capricho (sobre todo teniendo en cuenta lo que le costaban a AENA), sino porque eran necesarias porque AENA no tenía suficientes controladores.
La solución más sencilla para solucionar esta debacle hubiera sido bajar las horas extras Y contratar más controladores. Y si no los hay, incentivar la formación de nuevos controladores y tener una solución más a largo plazo. Pero no, Fomento quería una solución mágica e inmediata y solo redujo las horas extra, sin tener en cuenta que alguien tendría que cubrir esas horas extra.
Así, con las horas máximas al año limitadas, los controladores, el día 20 de ¡NOVIEMBRE!, avisan de que a raíz de las modificaciones de convenio que Fomento les puso a los controladores, resultaba que muchos controladores tenían ya el máximo de horas del año hecho, sin posibilidad de hacer más horas (por dicha ley, que lo prohíbe), so pena de multas gordas.
En este momento, cualquier persona medianamente inteligente adivinaría que Pepín Blanco no aprobó matemáticas ni de coña, porque esto era fácilmente deducible de la anterior reforma; pero Pepín no se arredró, y se le ocurrió una idea; para evitar que los controladores llegasen al cupo de horas máximo del año,para esas horas de trabajo no contabilizarían ninguna de las que no pasasen en su puesto, controlando.
“Entre ellas se encuentran los permisos sindicales, las imaginarias y las licencias y ausencias por incapacidad laboral.”
Es decir, si tienes un resfriado y te dan la baja médica, si eres controlador, esas horas no contabilizan. A mí esas horas sí me las contabilizan. Y a ti, casi con toda seguridad, también.
Y ahora, pongámonos otra vez en situación, en este fastuoso viernes; de repente, tu jefe se saca de la manga un decretazo unilateralmente aprobado que es una chapuza para parchear el anterior, deficientemente planteado. Y no se le ocurre otra cosa que sacarlo el Viernes del puente, acorralando a un colectivo que ya estaba cabreado y diciéndoles que van a trabajar horas gratis por sus cojones y que a partir de ahora, eso va a ser así. Y se lo juega todo a la carta “no tendrán cojones de parar todo el país”.
Y entonces, se entiende mucho mejor; que los controladores no han hecho esto por dinero, ni por joder a 300.000 personas. Han cometido un error, acorralados entre
1) darse por jodidos, callar la boca y trabajar
o
2) armarla parda.
Han elegido armarla parda, porque la gente se calienta, toma decisiones de repente y puede cagarla. Y la han cagado con todo el equipo.Pero el principal culpable aquí está saliendo por la tele, diciendo que es intolerable que los controladores hayan tomado rehenes, y que son unos vagos y unos cabrones. Y él ha tardado 13 días en encontrar una solución a una cagada SUYA y para taparla, ha sacado otro decretazo por cojones el día de inicio de un puente y jodiendo a otros por su cagada.
No defiendo a los controladores, pero no me gusta que me dirijan; no me gusta que me den una foto parcial, y me digan “mira, ese de ahí es el malo. escúpele”. No me gusta que el ministro de Fomento tome decisiones populistas en vez de tomar decisiones coherentes con la puta realidad.
Obviamente, no estoy afectado directamente por sus acciones. Obviamente, si lo estuviese, estaría hipercabreado. Pero no sólo con los controladores. Hay que plantearse quién tiene la culpa de esto inicialmente.
Del blog Controladores Aéreos y Otras Hierbas:http://controladoresareosyotrashierbas.blogspot.com/2010/12/ver-si-nos-entendemos.html

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