Remitido por Jorge, sacerdote de la Parroquia beata María Ana Mogas, del barrio Tres Olivos de Madrid.
En algunos ayuntamientos de Madrid Izquierda Unida está pidiendo a la iglesia que renuncie al privilegio de su exención del IBI. Y creo que puede ser bueno aclarar a la gente qué es eso.
Ya sabes, por si te parece oportuno difundirlo.
En estos días se han levantado voces que solicitan que la iglesia deje de estar exenta del pago del IBI, el impuesto de bienes inmuebles, porque es un privilegio y porque en estos tiempos de crisis los ayuntamientos no se pueden permitir el renunciar a lo recaudado por ese concepto.
Quiero con esta entrada aclarar algunas cosas sobre ese supuesto privilegio de la Iglesia católica, haciendo dos consideraciones.
PRIMERA CONSIDERACIÓN
La exención del IBI (impuesto sobre bienes inmuebles) no es en absoluto un privilegio especial de la iglesia católica.
Por ley, están exentos de IBI:
Servicios públicos (Defensa, Seguridad, Educación y Servicios penitenciarios).
Los inmuebles destinados a usos religiosos por aplicación de Convenios con la Santa Sede, con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas, con la Federación de Comunidades Israelitas y con la Comisión Islámica.
Pertenecientes a gobiernos extranjeros o que les sea de aplicación la exención por convenios internacionales.
Los pertenecientes a Cruz Roja.
Los terrenos ocupados por las líneas de ferrocarriles y los edificios enclavados en los mismos terrenos.
Colegios concertados.
2
Pertenecientes al patrimonio histórico-artístico.
Entidades sin fines lucrativos
Y no digamos las ventajas fiscales de que gozan partidos políticos y sindicatos: No tienen que declarar lo ingresado por cuotas, las subvenciones, las donaciones, los rendimientos de sus actividades económicas, los rendimientos procedentes de las rentas de su patrimonio.
Pues ya ven :
Nadie pide que partidos políticos y sindicatos renuncien a sus enormes ventajas fiscales.
Nadie que paguen el IBI las mezquitas o templos budistas.
Nadie clama por el pago del IBI de embajadas o colegios, o grandes palacios.
Ni exigen que lo pague el ejército o las comisarías, las estaciones de RENFE o las cárceles.
No. Nada de nada, pero que lo pague la Iglesia.
SEGUNDA CONSIDERACIÓN
Leo que se pide el pago del IBI por parte de la Iglesia porque en un momento de crisis los ayuntamientos necesitan ese dinero. Pues se me ocurren varias cosas. Pero sólo me voy a detener en una de ellas.
Esta crisis está generando evidentemente una gran pobreza.
¿Qué están haciendo por los pobres las embajadas, los propietarios de los grandes palacios, las mezquitas…?
¿Qué están haciendo por ellos los ayuntamientos?
Porque a Caritas llegan cada día personas enviadas por sus ayuntamientos para que les echemos una mano, ya que ellos andan justos de presupuesto.
No los envían a los sindicatos ni a los partidos, a las mezquitas o sinagogas, embajadas o legaciones diplomáticas.
3
No. Los envían a las parroquias.
En esta parroquia de un servidor llevamos atendidas más de 250 personas sin trabajo, de las que ya han conseguido empleo más de ochenta.
Ayudamos con alimentos a treinta familias a las que se llena el carro de la compra dos veces al mes. Y no es nada. Compañeros tengo que atienden a ciento cincuenta familias.
Pues ya ven la solución. Que el IBI lo pague la Iglesia para ayudar a salir de la crisis. Justo a la institución que más está haciendo por sacar adelante a esa gente, justo a esa, que le suban los impuestos.
Y los partidos y sindicatos, tan solidarios ellos, ¿no van a renunciar a alguno de sus privilegios? ¿Nadie va a pedir que paguen el IBI las embajadas de USA, Rusia, Cuba o China? ¿Nadie exigirá impuestos a las mezquitas? ¿Y a Renfe? ¿Y a la duquesa de Alba?
Pues no, que pague la Iglesia.
Y mientras, los ayuntamientos enviándonos pobres porque ellos no tienen presupuesto.
Ayer nos llegaron otras dos familias derivadas desde la junta municipal.
Resulta divertido: Iglesia, que paguen ustedes el IBI, que hay que salir de la crisis, y de paso que me atiendan a estas familias, que me he quedado sin presupuesto.
En este apartado del blog se copian articulos de otros periodicos. No somos responsables de las opiniones.
martes, 15 de noviembre de 2011
lunes, 31 de octubre de 2011
Que no os roben este momento
Articulo editado por EL PAIS.COM el 31-10-2011
-Hola Borja. Soy Juan. Oye ya hablaremos más tranquilamente, pero necesito saber algo ahora. Parece que el comando que detuvimos ayer iba a darte matarile y necesito que me confirmes algunas cosas. ¿Puedes hablar?... ¿Borja?
-Sí, sí, dime...
-¿Sales habitualmente de casa a las ocho y vas andando hasta la plaza que está delante del Ayuntamiento donde te recogen unas compañeras para ir a la facultad?
-Sí, sí... Pero oye, es que...
-¡Espera! ¿Paráis en Rentería donde recogéis a otra compañera y llegáis a la universidad sobre las nueve...?
-Sí...
-Bueno tío, ¡te has librado por los pelos! Tenemos una primera declaración pero ahora entramos a otro interrogatorio. Nos tiene que confirmar más cosas. Pero esto es lo que nos ha dicho hasta el momento...
- Ya, pero has dicho "matarile"... ¿Me iban a matar?
-Les has tenido codo con codo. Iban a pegarte un tiro en la facultad, pero a última hora se han achantado pensando que tenías escolta. Te has librado por los pelos, has estado más muerto que vivo. Iban a volver, te tienen ganas. Te dejo que estoy en ello, ya hablaremos. Ah, y de esto ni una palabra. Adiós...
-¿Juan? ¿Juan?...
La conversación acabó. Esa llamada de teléfono, en la que lo único ficticio es el nombre de "Juan", se llevó mi juventud lo que me quedaba de inocencia y acabó con mi forma de entender el mundo a los 21 años. La llamada de Juan me había sorprendido en la puerta del cine. Mis amigos entraron sin esperarme ("otra vez Borja y su teléfono") y tras colgar, yo también entré para ver una película que nunca recordé y seguro que miré sin ver. Jamás les conté nada. Tampoco se lo conté a mis padres cuando llegué a casa. Nunca. En realidad no había nadie a quien contárselo. Me propuse que el miedo y el vértigo a la muerte era algo que debía de llevar en solitario, en la intimidad y seguir adelante, solo.
Decidí proteger con mi silencio a quienes tenía a mi alrededor sin entender entonces que, lejos de hacerlo, provoqué un dolor aún mas grande que ni siquiera fui capaz de intuir. Hoy sé que cuando llegaba a casa de noche, tarde, a deshora, las lagrimas de mis padres encogidos en el sofá del salón, sorprendidos con su dolor y miedo por la vida de su hijo en buena medida lo provoqué yo con mi silencio, con mi decisión de ocultar cualquier dato, cualquier insulto, amenaza o angustia. Les devolvía una fría distancia, una equivocada protección en forma de indiferencia que hoy me duele, años después, cuando las lágrimas de miedo nunca las podré borrar de sus ojos. Demasiado tarde.
Por eso no puedo culpar a "Juan", no puedo quejarme de la frialdad, crudeza ni falta de sensibilidad de su llamada ni en las muchas que hubo después. No puedo hacerlo porque yo también me convertí en un tipo frío y distante con los míos.
ETA no consiguió matarme pero tampoco consiguió amargarme la vida. Seguí yendo a la facultad, aunque ya no lo hice con mis amigas, sino con otro tipo de amigos, que tenían pistola, no se separaban de mí ni en la biblioteca y me esperaban en la puerta de una clase a la que cada vez pude ir menos. Estudiar era un refugio en el que me podía sentir un joven normal, con preocupaciones normales, con presiones normales. Decidí por eso extender esa sensación y hacer una vida normal. Continué recorriendo bares y discotecas, como si cada fin de semana fuera el último. Por Dios, ¡era un veinteañero! Pero la apariencia no consiguió convertirse en realidad. Los besos de la primera novia, o del ligue ocasional, no eran libres. Se convirtieron para mí en algo furtivo. El pudor me obligaba a hacerlo a escondidas de quienes desde entonces han acompañado cada momento y espacio de mi vida, hasta convertirles en algo de lo que ahora tendré que aprender a prescindir. Cruel paradoja.
Lo peor de esta historia es que no es sólo mía. Es una historia que tiene mil matices y variantes, tantas como la de los concejales del PP o del PSE (y todavía hay gente que no entiende lo que nos une en Euskadi), periodistas, jueces, policías, cocineros y así hasta un largo etcétera que han sufrido con la misma o mayor crudeza que yo lo que significa vivir en el País Vasco pretendiendo ser libres.
Pero volvamos a mis padres porque esta reparadora confesión es por ellos. No recuerdo bien las fechas, pero sí los momentos. La primera vez que tuve escolta fue con 19 años. De ahí en adelante fue algo intermitente hasta que se convirtió en permanente, creo que coincidiendo con la llamada de Juan. Un día de esa época "intermitente", es decir, sin escolta, al volver de madrugada a casa encontré una decoración nueva que no estaba cuando salí. Amenazas acompañaban mi nombre bajo una diana grabados con spray sobre el mármol del portal. Llamé a los municipales y minutos después un agente frotaba la diana con un pañuelo de papel al tiempo que decía: "Es reciente, por poco te los encuentras en faena y te pintan también la cara". Como decía no recuerdo las fechas, pero hay frases, momentos y mazazos que nunca olvidaré.
Me desperté pronto con la decidida idea de hacer algo con lo de la pintada. Ya era tarde. Un vecino madrugador despertó a mis padres que, sin decirme nada, frotaron y borraron las pintadas ayudados del cubo de la fregona, estropajos, kilos de dignidad e impulsados por la necesidad de que borrando esa infamia se borraban con ella las amenazas sobre su hijo. Aquellas amenazas sobre el mármol dieron paso a otras muchas sobre muros, paredes y calles, en cartas y llamadas a casa, suponiendo cada una de ellas un duro golpe del que sé que aún no se han recuperado.
Hoy sé que tenéis dudas, incertidumbre y desconfianza. Y os comprendo porque yo también. Sé que los años de dolor, sufrimiento y miedo no se olvidan con un comunicado plagado de retórica chulesca e insoportable. Yo tampoco lo olvido ni lo haré. Pero sé que unos asesinos capaces de la mayor crueldad e ignominia no iban a claudicar reconociendo su absurdo, miseria y daño causado. Por eso os pido que no os roben este momento. No les dejéis. Que su infamia no haga perder de vista lo importante: lo dejan, abandonan, y no porque la vergüenza por lo hecho o un repentino virus democrático les haya contaminado. Lo dejan porque les hemos ganado, porque resistimos, porque no pudieron echarnos... Porque cuando PP y PSOE estuvimos unidos les hicimos mucho daño, porque la Ertzaintza, la policía, y la Guardia Civil les acorralaron. Olé por ellos. Porque los franceses hicieron su trabajo. Porque utilizamos leyes firmes y eficaces y nuestra guía fue la resistencia cívica. Porque cada vez más gente indiferente dejó de serlo y aquellos que os decían "vuestro hijo ya sabe donde se mete" cada vez sintieron más vergüenza por su equidistancia.
Es verdad que ahora pretenderán hacernos creer que ellos son los artífices de la paz y ganar con la mentira lo que no ganaron con las pistolas. Pretenderán diluir la grandeza de los miles que como vosotros superaron el miedo con dignidad y coraje. Aquellos que miraron hacia otro lado, aquellos que, movidos por el miedo o por una cómoda equidistancia nunca se mojaron, ahora pretenderán decirnos que hay que ser "generoso", que "hay que dar pasos", que necesitan "la paz" cuando nunca sufrieron ni se implicaron en la lucha contra la violencia. Pues sigamos. Antes luchábamos contra el totalitarismo con pistolas y explosivos; ahora lo tenemos más fácil porque sin pistolas no son nada. Tendremos que enfrentarnos al odio que seguirá habitando en miles de personas a las que les dijeron que asesinar al discrepante estaba justificado y hoy tienen por delante una travesía interior del desierto hacia la tolerancia que solo está en su mano atravesar.
Y nosotros, mientras tanto, tenemos que dedicar todo nuestro empeño en borrar, como hicisteis con aquella pintada, la intolerancia y el proyecto totalitario que aún sigue anidando en Euskadi. Ni les dimos nada cuando nos mataban ni les daremos nada porque no nos vayan a matar. Y si todo esto se cierra mal, si la torpeza de algunos políticos o la miseria de algunos intereses permite que la cultura de violencia no se apague, aquí seguiré, aquí seguiremos. Porque si fuimos una vez capaces de anteponer la dignidad al miedo nunca más el miedo nos afectará.
Papá, mamá, seguiremos trabajando para que vuestro nieto, que es mi hijo, tenga un futuro mejor, una Euskadi en la que todo valga la pena menos el odio y la intolerancia, donde la convivencia sea más que una palabra manida. Pero eso, mañana. Hoy, disfrutad porque no solo seguimos vivos, les hemos ganado, y en lo que aún queda por hacer, también ganaremos. Que no os roben este momento, es vuestro. -
-Hola Borja. Soy Juan. Oye ya hablaremos más tranquilamente, pero necesito saber algo ahora. Parece que el comando que detuvimos ayer iba a darte matarile y necesito que me confirmes algunas cosas. ¿Puedes hablar?... ¿Borja?
-Sí, sí, dime...
-¿Sales habitualmente de casa a las ocho y vas andando hasta la plaza que está delante del Ayuntamiento donde te recogen unas compañeras para ir a la facultad?
-Sí, sí... Pero oye, es que...
-¡Espera! ¿Paráis en Rentería donde recogéis a otra compañera y llegáis a la universidad sobre las nueve...?
-Sí...
-Bueno tío, ¡te has librado por los pelos! Tenemos una primera declaración pero ahora entramos a otro interrogatorio. Nos tiene que confirmar más cosas. Pero esto es lo que nos ha dicho hasta el momento...
- Ya, pero has dicho "matarile"... ¿Me iban a matar?
-Les has tenido codo con codo. Iban a pegarte un tiro en la facultad, pero a última hora se han achantado pensando que tenías escolta. Te has librado por los pelos, has estado más muerto que vivo. Iban a volver, te tienen ganas. Te dejo que estoy en ello, ya hablaremos. Ah, y de esto ni una palabra. Adiós...
-¿Juan? ¿Juan?...
La conversación acabó. Esa llamada de teléfono, en la que lo único ficticio es el nombre de "Juan", se llevó mi juventud lo que me quedaba de inocencia y acabó con mi forma de entender el mundo a los 21 años. La llamada de Juan me había sorprendido en la puerta del cine. Mis amigos entraron sin esperarme ("otra vez Borja y su teléfono") y tras colgar, yo también entré para ver una película que nunca recordé y seguro que miré sin ver. Jamás les conté nada. Tampoco se lo conté a mis padres cuando llegué a casa. Nunca. En realidad no había nadie a quien contárselo. Me propuse que el miedo y el vértigo a la muerte era algo que debía de llevar en solitario, en la intimidad y seguir adelante, solo.
Decidí proteger con mi silencio a quienes tenía a mi alrededor sin entender entonces que, lejos de hacerlo, provoqué un dolor aún mas grande que ni siquiera fui capaz de intuir. Hoy sé que cuando llegaba a casa de noche, tarde, a deshora, las lagrimas de mis padres encogidos en el sofá del salón, sorprendidos con su dolor y miedo por la vida de su hijo en buena medida lo provoqué yo con mi silencio, con mi decisión de ocultar cualquier dato, cualquier insulto, amenaza o angustia. Les devolvía una fría distancia, una equivocada protección en forma de indiferencia que hoy me duele, años después, cuando las lágrimas de miedo nunca las podré borrar de sus ojos. Demasiado tarde.
Por eso no puedo culpar a "Juan", no puedo quejarme de la frialdad, crudeza ni falta de sensibilidad de su llamada ni en las muchas que hubo después. No puedo hacerlo porque yo también me convertí en un tipo frío y distante con los míos.
ETA no consiguió matarme pero tampoco consiguió amargarme la vida. Seguí yendo a la facultad, aunque ya no lo hice con mis amigas, sino con otro tipo de amigos, que tenían pistola, no se separaban de mí ni en la biblioteca y me esperaban en la puerta de una clase a la que cada vez pude ir menos. Estudiar era un refugio en el que me podía sentir un joven normal, con preocupaciones normales, con presiones normales. Decidí por eso extender esa sensación y hacer una vida normal. Continué recorriendo bares y discotecas, como si cada fin de semana fuera el último. Por Dios, ¡era un veinteañero! Pero la apariencia no consiguió convertirse en realidad. Los besos de la primera novia, o del ligue ocasional, no eran libres. Se convirtieron para mí en algo furtivo. El pudor me obligaba a hacerlo a escondidas de quienes desde entonces han acompañado cada momento y espacio de mi vida, hasta convertirles en algo de lo que ahora tendré que aprender a prescindir. Cruel paradoja.
Lo peor de esta historia es que no es sólo mía. Es una historia que tiene mil matices y variantes, tantas como la de los concejales del PP o del PSE (y todavía hay gente que no entiende lo que nos une en Euskadi), periodistas, jueces, policías, cocineros y así hasta un largo etcétera que han sufrido con la misma o mayor crudeza que yo lo que significa vivir en el País Vasco pretendiendo ser libres.
Pero volvamos a mis padres porque esta reparadora confesión es por ellos. No recuerdo bien las fechas, pero sí los momentos. La primera vez que tuve escolta fue con 19 años. De ahí en adelante fue algo intermitente hasta que se convirtió en permanente, creo que coincidiendo con la llamada de Juan. Un día de esa época "intermitente", es decir, sin escolta, al volver de madrugada a casa encontré una decoración nueva que no estaba cuando salí. Amenazas acompañaban mi nombre bajo una diana grabados con spray sobre el mármol del portal. Llamé a los municipales y minutos después un agente frotaba la diana con un pañuelo de papel al tiempo que decía: "Es reciente, por poco te los encuentras en faena y te pintan también la cara". Como decía no recuerdo las fechas, pero hay frases, momentos y mazazos que nunca olvidaré.
Me desperté pronto con la decidida idea de hacer algo con lo de la pintada. Ya era tarde. Un vecino madrugador despertó a mis padres que, sin decirme nada, frotaron y borraron las pintadas ayudados del cubo de la fregona, estropajos, kilos de dignidad e impulsados por la necesidad de que borrando esa infamia se borraban con ella las amenazas sobre su hijo. Aquellas amenazas sobre el mármol dieron paso a otras muchas sobre muros, paredes y calles, en cartas y llamadas a casa, suponiendo cada una de ellas un duro golpe del que sé que aún no se han recuperado.
Hoy sé que tenéis dudas, incertidumbre y desconfianza. Y os comprendo porque yo también. Sé que los años de dolor, sufrimiento y miedo no se olvidan con un comunicado plagado de retórica chulesca e insoportable. Yo tampoco lo olvido ni lo haré. Pero sé que unos asesinos capaces de la mayor crueldad e ignominia no iban a claudicar reconociendo su absurdo, miseria y daño causado. Por eso os pido que no os roben este momento. No les dejéis. Que su infamia no haga perder de vista lo importante: lo dejan, abandonan, y no porque la vergüenza por lo hecho o un repentino virus democrático les haya contaminado. Lo dejan porque les hemos ganado, porque resistimos, porque no pudieron echarnos... Porque cuando PP y PSOE estuvimos unidos les hicimos mucho daño, porque la Ertzaintza, la policía, y la Guardia Civil les acorralaron. Olé por ellos. Porque los franceses hicieron su trabajo. Porque utilizamos leyes firmes y eficaces y nuestra guía fue la resistencia cívica. Porque cada vez más gente indiferente dejó de serlo y aquellos que os decían "vuestro hijo ya sabe donde se mete" cada vez sintieron más vergüenza por su equidistancia.
Es verdad que ahora pretenderán hacernos creer que ellos son los artífices de la paz y ganar con la mentira lo que no ganaron con las pistolas. Pretenderán diluir la grandeza de los miles que como vosotros superaron el miedo con dignidad y coraje. Aquellos que miraron hacia otro lado, aquellos que, movidos por el miedo o por una cómoda equidistancia nunca se mojaron, ahora pretenderán decirnos que hay que ser "generoso", que "hay que dar pasos", que necesitan "la paz" cuando nunca sufrieron ni se implicaron en la lucha contra la violencia. Pues sigamos. Antes luchábamos contra el totalitarismo con pistolas y explosivos; ahora lo tenemos más fácil porque sin pistolas no son nada. Tendremos que enfrentarnos al odio que seguirá habitando en miles de personas a las que les dijeron que asesinar al discrepante estaba justificado y hoy tienen por delante una travesía interior del desierto hacia la tolerancia que solo está en su mano atravesar.
Y nosotros, mientras tanto, tenemos que dedicar todo nuestro empeño en borrar, como hicisteis con aquella pintada, la intolerancia y el proyecto totalitario que aún sigue anidando en Euskadi. Ni les dimos nada cuando nos mataban ni les daremos nada porque no nos vayan a matar. Y si todo esto se cierra mal, si la torpeza de algunos políticos o la miseria de algunos intereses permite que la cultura de violencia no se apague, aquí seguiré, aquí seguiremos. Porque si fuimos una vez capaces de anteponer la dignidad al miedo nunca más el miedo nos afectará.
Papá, mamá, seguiremos trabajando para que vuestro nieto, que es mi hijo, tenga un futuro mejor, una Euskadi en la que todo valga la pena menos el odio y la intolerancia, donde la convivencia sea más que una palabra manida. Pero eso, mañana. Hoy, disfrutad porque no solo seguimos vivos, les hemos ganado, y en lo que aún queda por hacer, también ganaremos. Que no os roben este momento, es vuestro. -
viernes, 27 de mayo de 2011
La hora del epitafio
La crónica de una muerte anunciada ha llegado a su fin. José Luis Rodríguez Zapatero, el quinto presidente del Gobierno desde la Transición, ha mordido el polvo y abrumado por su fracaso, ha anunciado que renuncia a presentar por tercera vez su candidatura. Aunque a la luz de su trayectoria previa ya podía adivinarse, sus ahora perfectamente conocidas capacidades personales han dejado palpable que el exigente oficio al que fue promovido por la voluntad mayoritaria de su partido primero y de los españoles después rebasaba con mucho sus posibilidades de desempeñarlo con acierto.
Equipado con un expediente académico mediocre, sin obra escrita conocida, carente de cualquier experiencia profesional o empresarial de cierto calado, deformado por la escuela de la conspiración de pasillos en la estructura burocrática de una organización política de provincias, prácticamente inédito como parlamentario, sin otro idioma que el propio y este manejado con lenta, pobre y torpe premiosidad, vacío de bagaje intelectual más allá de los cuatro lugares comunes del progresismo barato, impregnado del rencor hacia todo lo que represente excelencia típico de los mediocres, limitado por la mentalidad aldeana del que nunca ha realizado actividad alguna en el extranjero, desprovisto de escrúpulos morales, incapaz de evaluar las consecuencias de sus disparates e ignorante incluso de los rudimentos de economía que posee un ejecutivo medio de una pequeña compañía, el inefable ZP se encontró un buen día catapultado a la máxima responsabilidad ejecutiva de una de las mayores naciones de Europa.
Este experimento absurdo estaba condenado al desastre y así ha sucedido para desgracia de la sociedad española, que tardará bastantes años en reparar los destrozos que este personaje entre ridículo y patético ha provocado en su riqueza material y en su consistencia ética. Cuando le confesó a su mujer que había descubierto que era enorme el número de españoles que podían hacer su trabajo, puso de relieve, aparte de su levedad mental, su irreversible condición de irresponsable contumaz. De la misma forma que la sabiduría consiste en la ampliación progresiva del ámbito de nuestra ignorancia, la apreciación de que la función de cabeza del Consejo de Ministros está al alcance de cualquiera sólo puede surgir de una de chorlito.
Un primer augurio sombrío de su entronización lo proporcionaron las trágicas y oscuras circunstancias en las que tuvo lugar su inesperada victoria de 2004. Nadie, ni por supuesto él mismo pese a ocasionales baladronadas inmaduras, pronosticaba un resultado favorable para el PSOE hace siete años. Los dos mandatos de Aznar habían saneado las arcas públicas, dinamizado el sistema productivo, reducido la tasa de paro hasta casi situarla en la media comunitaria, posibilitado la acogida sin tensiones de cuatro millones de inmigrantes, modernizado las infraestructuras y fortalecido el prestigio de España en el mundo. Todavía era pronto para percibir los peligros latentes en un modelo de crecimiento exuberante pero frágil y los excesos del sector financiero global que incubaban una crisis pavorosa.
Nuestro país disfrutaba entonces satisfecho de una etapa de prosperidad sin precedentes cuya prolongación se creía asegurada. Fue la reacción emocional ante una atrocidad sangrienta malignamente explotada por la izquierda y mal gestionada por el PP en términos de comunicación la que de repente colocó en La Moncloa a un perfecto inútil. A partir de este suceso aciago, y tras un arranque en el que se vivió de las rentas acumuladas durante el periodo anterior, los estragos del diseño zapateril pronto fueron visibles. Su estrategia ha consistido en impulsar todo lo que pudiera dividir, empobrecer, embrutecer, desprestigiar y debilitar a España a la vez que impedir o sabotear las iniciativas o las medidas tendentes a unirla, cohesionarla o abrirle oportunidades. La combinación letal de feminismo radical, ecologismo barato, connivencia con el terrorismo, pacifismo pusilánime, demonización del otro gran partido nacional, despilfarro galopante, deterioro de la educación, fragmentación de la nación y castración del Estado, ha sumido a nuestro país en la postración, la ruina, la confusión y el desánimo. El regreso al anonimato del que nunca debió salir del peor gobernante que hemos padecido en los últimos dos siglos únicamente puede producir alivio. En esta hora feliz de escribir su epitafio político, uno muy indicado sería: “Nunca soñó subir tan alto, nunca España imaginó caer tan bajo”.
Aleix Vidal-Quadras
Equipado con un expediente académico mediocre, sin obra escrita conocida, carente de cualquier experiencia profesional o empresarial de cierto calado, deformado por la escuela de la conspiración de pasillos en la estructura burocrática de una organización política de provincias, prácticamente inédito como parlamentario, sin otro idioma que el propio y este manejado con lenta, pobre y torpe premiosidad, vacío de bagaje intelectual más allá de los cuatro lugares comunes del progresismo barato, impregnado del rencor hacia todo lo que represente excelencia típico de los mediocres, limitado por la mentalidad aldeana del que nunca ha realizado actividad alguna en el extranjero, desprovisto de escrúpulos morales, incapaz de evaluar las consecuencias de sus disparates e ignorante incluso de los rudimentos de economía que posee un ejecutivo medio de una pequeña compañía, el inefable ZP se encontró un buen día catapultado a la máxima responsabilidad ejecutiva de una de las mayores naciones de Europa.
Este experimento absurdo estaba condenado al desastre y así ha sucedido para desgracia de la sociedad española, que tardará bastantes años en reparar los destrozos que este personaje entre ridículo y patético ha provocado en su riqueza material y en su consistencia ética. Cuando le confesó a su mujer que había descubierto que era enorme el número de españoles que podían hacer su trabajo, puso de relieve, aparte de su levedad mental, su irreversible condición de irresponsable contumaz. De la misma forma que la sabiduría consiste en la ampliación progresiva del ámbito de nuestra ignorancia, la apreciación de que la función de cabeza del Consejo de Ministros está al alcance de cualquiera sólo puede surgir de una de chorlito.
Un primer augurio sombrío de su entronización lo proporcionaron las trágicas y oscuras circunstancias en las que tuvo lugar su inesperada victoria de 2004. Nadie, ni por supuesto él mismo pese a ocasionales baladronadas inmaduras, pronosticaba un resultado favorable para el PSOE hace siete años. Los dos mandatos de Aznar habían saneado las arcas públicas, dinamizado el sistema productivo, reducido la tasa de paro hasta casi situarla en la media comunitaria, posibilitado la acogida sin tensiones de cuatro millones de inmigrantes, modernizado las infraestructuras y fortalecido el prestigio de España en el mundo. Todavía era pronto para percibir los peligros latentes en un modelo de crecimiento exuberante pero frágil y los excesos del sector financiero global que incubaban una crisis pavorosa.
Nuestro país disfrutaba entonces satisfecho de una etapa de prosperidad sin precedentes cuya prolongación se creía asegurada. Fue la reacción emocional ante una atrocidad sangrienta malignamente explotada por la izquierda y mal gestionada por el PP en términos de comunicación la que de repente colocó en La Moncloa a un perfecto inútil. A partir de este suceso aciago, y tras un arranque en el que se vivió de las rentas acumuladas durante el periodo anterior, los estragos del diseño zapateril pronto fueron visibles. Su estrategia ha consistido en impulsar todo lo que pudiera dividir, empobrecer, embrutecer, desprestigiar y debilitar a España a la vez que impedir o sabotear las iniciativas o las medidas tendentes a unirla, cohesionarla o abrirle oportunidades. La combinación letal de feminismo radical, ecologismo barato, connivencia con el terrorismo, pacifismo pusilánime, demonización del otro gran partido nacional, despilfarro galopante, deterioro de la educación, fragmentación de la nación y castración del Estado, ha sumido a nuestro país en la postración, la ruina, la confusión y el desánimo. El regreso al anonimato del que nunca debió salir del peor gobernante que hemos padecido en los últimos dos siglos únicamente puede producir alivio. En esta hora feliz de escribir su epitafio político, uno muy indicado sería: “Nunca soñó subir tan alto, nunca España imaginó caer tan bajo”.
Aleix Vidal-Quadras
lunes, 7 de marzo de 2011
Una magnifica lección!!!
Vale la pena leer como piensa coherentemente un mandatario. El Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, se enfrenta con políticos de izquierda similares a los nuestros.
NO TE PIERDAS LO QUE LES ACABA DE DECIR después de una votación que le resultó favorable:
"Hoy, hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de los intelectuales progresistas.
De esos que el pensamiento único es el del que lo sabe todo y que condena la política mientras la practica.
Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura: Desde 1968 no se podía hablar de moral. Nos impusieron el relativismo:
La idea de que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes.
Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente.
Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El slogan era VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS.
Quisieron terminar con la escuela de excelencia y del civismo. Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el triunfo del depredador sobre el emprendedor.
Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado el gusto al poder. La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral. Hay que rehabilitar la cultura del trabajo.
Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase: Se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud:
Los vándalos son buenos y la policía es mala.
Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente inocente. Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo.
Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados.
Adoran la periferia pero jamás viven en ella.
Firman peticiones cuando se expulsa a algún ocupa, pero no aceptan que se instalen en su casa.
Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo y que atizan el odio a la familia, a la sociedad y a la republica.
Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura y de las obligaciones antes que los derechos.
Estos se ganan haciendo valer y respetar los anteriores.
Nicolás Sarkozy
NO TE PIERDAS LO QUE LES ACABA DE DECIR después de una votación que le resultó favorable:
"Hoy, hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de los intelectuales progresistas.
De esos que el pensamiento único es el del que lo sabe todo y que condena la política mientras la practica.
Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura: Desde 1968 no se podía hablar de moral. Nos impusieron el relativismo:
La idea de que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes.
Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente.
Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El slogan era VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS.
Quisieron terminar con la escuela de excelencia y del civismo. Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el triunfo del depredador sobre el emprendedor.
Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado el gusto al poder. La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral. Hay que rehabilitar la cultura del trabajo.
Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase: Se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud:
Los vándalos son buenos y la policía es mala.
Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente inocente. Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo.
Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados.
Adoran la periferia pero jamás viven en ella.
Firman peticiones cuando se expulsa a algún ocupa, pero no aceptan que se instalen en su casa.
Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo y que atizan el odio a la familia, a la sociedad y a la republica.
Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura y de las obligaciones antes que los derechos.
Estos se ganan haciendo valer y respetar los anteriores.
Nicolás Sarkozy
viernes, 25 de febrero de 2011
Lo que no deberia ser
EL GOBIERNO: Ha bajado el sueldo a los funcionarios, suprimido el cheque-bebé, congelado las pensiones y reducido la ayuda al desempleo, (EL PARO), para afrontar la crisis que han generado los bancos los políticos y los especuladores bursátiles.
Nos gustaría transmitirle al Gobierno lo siguiente:
Dediquen su empeño en rebajar LA VERGÜENZA DEL FRAUDE FISCAL,que en España se sitúa alrededor del 23% del P.I.B (10 puntos por encima de la media europea) y por el que se pierden miles de millones de €uros, fraude que repercute en mayores impuestos para los ciudadanos honestos.
TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicarlas comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes €30.01, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo. Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc y aun no les han abonado la nómina.
PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.
ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignado a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos, asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.
HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.
INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.
INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.
INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.
INDECENTE,es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)
INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).
INDECENTE,es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.
INCIDENTE, No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que no se lo bajen.
INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.
INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.
Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno "derecho de pernada" mientras no se cambien las leyes que lo regula.
¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já.
Nos gustaría transmitirle al Gobierno lo siguiente:
Dediquen su empeño en rebajar LA VERGÜENZA DEL FRAUDE FISCAL,que en España se sitúa alrededor del 23% del P.I.B (10 puntos por encima de la media europea) y por el que se pierden miles de millones de €uros, fraude que repercute en mayores impuestos para los ciudadanos honestos.
TENGAN LA VERGÜENZA de hacer un plan para que la Banca devuelva al erario público los miles de millones de euros que Vds. les han dado para aumentar los beneficios de sus accionistas y directivos; en vez de facilitar el crédito a las familias y a las empresas, erradicarlas comisiones por los servicios bancarios y que dejen de cobrar a los españoles más humildes €30.01, cada vez que su menguada cuenta se queda sin saldo. Cosa que ocurre cada 1º de mes cuando les cargan las facturas de colegios, comunidades, telefonía, Etc y aun no les han abonado la nómina.
PONGAN COTO a los desmanes de las empresas de telefonía y de ADSL que ofrecen los servicios más caros de Europa y de peor calidad.
ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignado a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos, asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados.
HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos.
INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a 6.500 €/mes. Y bastantes más por diferentes motivos que se le pueden agregar.
INDECENTE, es que un profesor, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
INDECENTE, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con siete, y que los miembros del gobierno, para cobrar la pensión máxima, sólo necesiten jurar el cargo.
INDECENTE, es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.
INDECENTE,es colocar en la administración a miles de asesores = (léase amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados)
INDECENTE, es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos y sindicatos pesebreros, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
INDECENTE, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual).
INDECENTE,es el coste que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.
INCIDENTE, No es que no se congelen el sueldo sus señorías, sino que no se lo bajen.
INDECENTE, es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año.
INDECENTE, es que ministros, secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del ERARIO PÚBLICO.
Y que sea cuál sea el color del gobierno, toooooooodos los políticos se benefician de este moderno "derecho de pernada" mientras no se cambien las leyes que lo regula.
¿Y quiénes las cambiarán? ¿Ellos mismos? Já.
Así ta el país
Pérez Reverte
Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?
Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?
Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?
Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?
En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?
Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?
Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?
Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.
Hay un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?
Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?
Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?
Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?
En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?
Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?
Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?
Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Bajando sueldos que no llegamos
490 millones de euros para "i+d+i " en cocina..... hacer circular esto para que se entere toda España
Qué calladito se lo tenían ¡! Ninguna mención de la subvención en tantas entrevistas a la prensa .....
He recibido esto y alucino... Siete millones de euros para siete cocineros.
No está mal.
A millón por cucharón.
Inconcebible, si no lo leo en el BOE (ver archivo adjunto), no lo creo.
No puede ser, y menos en estos años de crisis -por mucho que el Gobierno necesite los votos del PNV- que se regalen 7.000.000 EUR (1.164.800.000) Ptas) a unos POBRECITOS (Arzac,Arguiñano, Subijana, Berasategui, etc) cocineros vascos y Mondragón Unibertsitatea, todos ellos socios fundadores de "Basque Culinary Center Fundazioa" a través de un Real Decreto lleno de verborrea y demagogia barata, para justificar lo injustificable.
...¡¡¡ VAYA CON LOS COCINERITOS DE DISEÑO!!!.......
TENEMOS QUE PERMITIR TODO ESTO Y QUE NOS BAJEN SUELDOS, QUE NO PODAMOS DECLARAR LAS HIPOTECAS Y OTRAS TANTAS COSAS DE MEJORAS DE VIVIENDA..........Y QUE NO HAGAMOS NADA.............ESTAMOS TONTOS..........DESPERTAR QUE ESTO VA A PETAR Y SE NOS QUEDAN CON TODO ESTOS IMPRESENTABLES DE POLITICOS Y EMPRESARIOS
Yo estoy hasta las narices de ellos; huyo de cualquier cocina de diseño o artística; demasiado escarmentados: mi paladar, mi bolsillo y… sobre todo YO, que me quedo con cara de tonto.
Saludos del anti-cocina de moda.
Boletín Oficial del Estado: 31 de octubre de 2009, Núm. 263
Leer Artículo 4. Cuantía y financiación.
http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2009-17246
Qué calladito se lo tenían ¡! Ninguna mención de la subvención en tantas entrevistas a la prensa .....
He recibido esto y alucino... Siete millones de euros para siete cocineros.
No está mal.
A millón por cucharón.
Inconcebible, si no lo leo en el BOE (ver archivo adjunto), no lo creo.
No puede ser, y menos en estos años de crisis -por mucho que el Gobierno necesite los votos del PNV- que se regalen 7.000.000 EUR (1.164.800.000) Ptas) a unos POBRECITOS (Arzac,Arguiñano, Subijana, Berasategui, etc) cocineros vascos y Mondragón Unibertsitatea, todos ellos socios fundadores de "Basque Culinary Center Fundazioa" a través de un Real Decreto lleno de verborrea y demagogia barata, para justificar lo injustificable.
...¡¡¡ VAYA CON LOS COCINERITOS DE DISEÑO!!!.......
TENEMOS QUE PERMITIR TODO ESTO Y QUE NOS BAJEN SUELDOS, QUE NO PODAMOS DECLARAR LAS HIPOTECAS Y OTRAS TANTAS COSAS DE MEJORAS DE VIVIENDA..........Y QUE NO HAGAMOS NADA.............ESTAMOS TONTOS..........DESPERTAR QUE ESTO VA A PETAR Y SE NOS QUEDAN CON TODO ESTOS IMPRESENTABLES DE POLITICOS Y EMPRESARIOS
Yo estoy hasta las narices de ellos; huyo de cualquier cocina de diseño o artística; demasiado escarmentados: mi paladar, mi bolsillo y… sobre todo YO, que me quedo con cara de tonto.
Saludos del anti-cocina de moda.
Boletín Oficial del Estado: 31 de octubre de 2009, Núm. 263
Leer Artículo 4. Cuantía y financiación.
http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2009-17246
lunes, 31 de enero de 2011
no soy funcionario,
Pedro Fernández Vicente
Como inicio de mi reflexión, tengo que decir que no soy funcionario. Me dedico al periodismo como profesión y no estoy en situación de excedencia de ningún ministerio, pero me parece indigno lo que 'algunos', y lo digo en tono despectivo, están haciendo en contra de una profesión como la de funcionario, aprovechando la propaganda de ZP, para crear ese escenario necesario que le permita bajarlos el sueldo sin adhesiones populares, ni solidaridad. Una buena fórmula para no perder votos, que es lo que realmente le interesa.
Funcionario no se es por casualidad, como trabajador del Corte Inglés, de Philips, de Seat o de MoviStar. No. Trabajar en estas empresa, puede ser el resultado de una coincidencia o de una oportunidad. El trabajador funcionario, como los jueces, los médicos de la SS, Inspectores de Sanidad, de Hacienda, policías o bomberos, lo elije, espera a que se convoquen las plazas, las prepara en largas jornadas de estudios durante 2, 3, 4……o vaya vd. a saber cuantos años, y finalmente se enfrenta a unos exámenes duros, donde lo haya y en competencia con unos cuantos miles de candidatos. No es, por tanto, un trabajo casual. Es elegido y, por cierto, los españoles que quieran, ahí tienen las oposiciones. No es preciso envidiar a nadie, todos podemos ser funcionarios.
Esos que tanto gritan en contra de quienes mueven la administración, y a quienes debemos agradecer los progresos demostrados en los últimos años y el nivel de engrase en que la mantienen y consiguen que funcione, a pesar de algunos gobiernos, alcaldes, responsables de comunidades autónomas y políticos en general, no chillaban, hace unos años, cuando empresarios; pequeños, medianos y grandes, mantenían ingresos que se incrementaban hasta en un 20% cada año; estudios de arquitectos que no podían atender tantas peticiones como llegaban a sus despachos; vendedores de distintos sectores, que invertían en apartamentos en las playas; autónomos atentos a las bolsas, donde metían esos dineros extras que llegaban a sus cuentas, y todo gracias al momento económico que vivíamos. Un momento de alegrías de las que los funcionarios no han disfrutado, y que este Presidente del Gobierno se ha encargado de situar tan cerca del precipicio que es preciso rebajar el sueldo a unos trabajadores, como son los de la administración. Y todo, porque el responsable de proteger sus intereses, como empresario que es el Estado, se lo ha gastado en subvenciones, más o menos necesarias. Un Presidente que siendo candidato negó las necesidades que se avecinaban y no dudó en regalar aquellos 400 Euros, que le ayudaron a ganar unas elecciones y que, visto lo visto, se los estaba quitando al sagrado sueldo de unos cuantos miles de trabajadores contribuyentes. ¿Qué pasaría si lo hubiese hecho el Corte Inglés y no pudiera pagar a sus trabajadores? o ¿Sony?, o fuesen los empleados del Banco Santander los que tuvieran que aceptar, como trágala, un descenso de los sueldos.
Recordemos que mientras la economía se mantuvo en aquellos niveles que tuvimos y que ahora han dilapidado, para los funcionarios, no hubo incrementos del 10%, ni del 7, ni siquiera de ese 5 de media, que ahora les quitan. Si hubo quien lo ganó, pero no los funcionarios. ¿por qué alguno de esos que tanto jalean la medida no devuelven algo de lo mucho que han ganado?. Se trata de solidaridad ¿no?. Pues eso afecta a todos.
Y lo dicho: si alguien quiere ser funcionario, por los altos sueldos que ganan, no tiene más que apuntarse y estudiar las oposiciones, pero, creo, que muchos de los chillones de ahora, no podrían aprobar jamás esos exámenes. Quizá esa es la cuestión
Como inicio de mi reflexión, tengo que decir que no soy funcionario. Me dedico al periodismo como profesión y no estoy en situación de excedencia de ningún ministerio, pero me parece indigno lo que 'algunos', y lo digo en tono despectivo, están haciendo en contra de una profesión como la de funcionario, aprovechando la propaganda de ZP, para crear ese escenario necesario que le permita bajarlos el sueldo sin adhesiones populares, ni solidaridad. Una buena fórmula para no perder votos, que es lo que realmente le interesa.
Funcionario no se es por casualidad, como trabajador del Corte Inglés, de Philips, de Seat o de MoviStar. No. Trabajar en estas empresa, puede ser el resultado de una coincidencia o de una oportunidad. El trabajador funcionario, como los jueces, los médicos de la SS, Inspectores de Sanidad, de Hacienda, policías o bomberos, lo elije, espera a que se convoquen las plazas, las prepara en largas jornadas de estudios durante 2, 3, 4……o vaya vd. a saber cuantos años, y finalmente se enfrenta a unos exámenes duros, donde lo haya y en competencia con unos cuantos miles de candidatos. No es, por tanto, un trabajo casual. Es elegido y, por cierto, los españoles que quieran, ahí tienen las oposiciones. No es preciso envidiar a nadie, todos podemos ser funcionarios.
Esos que tanto gritan en contra de quienes mueven la administración, y a quienes debemos agradecer los progresos demostrados en los últimos años y el nivel de engrase en que la mantienen y consiguen que funcione, a pesar de algunos gobiernos, alcaldes, responsables de comunidades autónomas y políticos en general, no chillaban, hace unos años, cuando empresarios; pequeños, medianos y grandes, mantenían ingresos que se incrementaban hasta en un 20% cada año; estudios de arquitectos que no podían atender tantas peticiones como llegaban a sus despachos; vendedores de distintos sectores, que invertían en apartamentos en las playas; autónomos atentos a las bolsas, donde metían esos dineros extras que llegaban a sus cuentas, y todo gracias al momento económico que vivíamos. Un momento de alegrías de las que los funcionarios no han disfrutado, y que este Presidente del Gobierno se ha encargado de situar tan cerca del precipicio que es preciso rebajar el sueldo a unos trabajadores, como son los de la administración. Y todo, porque el responsable de proteger sus intereses, como empresario que es el Estado, se lo ha gastado en subvenciones, más o menos necesarias. Un Presidente que siendo candidato negó las necesidades que se avecinaban y no dudó en regalar aquellos 400 Euros, que le ayudaron a ganar unas elecciones y que, visto lo visto, se los estaba quitando al sagrado sueldo de unos cuantos miles de trabajadores contribuyentes. ¿Qué pasaría si lo hubiese hecho el Corte Inglés y no pudiera pagar a sus trabajadores? o ¿Sony?, o fuesen los empleados del Banco Santander los que tuvieran que aceptar, como trágala, un descenso de los sueldos.
Recordemos que mientras la economía se mantuvo en aquellos niveles que tuvimos y que ahora han dilapidado, para los funcionarios, no hubo incrementos del 10%, ni del 7, ni siquiera de ese 5 de media, que ahora les quitan. Si hubo quien lo ganó, pero no los funcionarios. ¿por qué alguno de esos que tanto jalean la medida no devuelven algo de lo mucho que han ganado?. Se trata de solidaridad ¿no?. Pues eso afecta a todos.
Y lo dicho: si alguien quiere ser funcionario, por los altos sueldos que ganan, no tiene más que apuntarse y estudiar las oposiciones, pero, creo, que muchos de los chillones de ahora, no podrían aprobar jamás esos exámenes. Quizá esa es la cuestión
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